Bueno, pues ya estamos de vuelta, espero sepáis perdonar nuestra ausencia, pero las vacaciones y nuestra intensa vida sexual, últimamente nos han tenido apartadas de nuestras obligaciones blogueriles, y claro, pues vosotros diréis:

SEXO o BLOG?, pues sexo gana a blog por mayoría.

Pero como dice el refrán, lo sexual no quita lo valiente así que vamos a meternos en harina, o como diría aquel, vamos al lio:

MANUAL DE BUEN FOLLAMIGO:

Pues sí, resulta que existe un invento maravilloso que se llama follamigo, y simplemente es un amigo con el que follas, no hay más.

Pero claro ser un buen follamigo no es fácil, por eso nos hemos decidido a escribir este pequeño manual, ya sabéis cuanto nos gusta hacer listas, y teneros informados.

1- Elige bien, ni muy guapo, ni muy feo, ni muy listo ni muy tonto, y para que engañarnos, si tiene un culo de impresión y unos brazos fuertes, es perfecto.

2- Nunca jamás le hables de nada que no sea sexual, simplemente lo quieres para follar, tus problemas no le importan una mierda, y a ti los suyos tampoco.

3- Somos mujeres, y por desgracia segregamos una endorfina al mantener relaciones sexuales que nos hace sentirnos unidas sentimentalmente (en la mayoría de los casos, pero siempre puede haber excepciones) a los tíos.

Un truco infalible es no dejarnos llevar por el ansiado abrazo, es decir, esa absurda necesidad que tenemos de abrazarnos como un koala en cuanto terminamos. Un consejo: córrete y salta de la cama, métete en la ducha, vete a ver la tele, lo que quieras, pero NUNCA, y digo NUNCA te acurruques.

4- Un follamigo, como su propio nombre indica, es un amigo con el que te acuestas, así que no hay que perder el tiempo en cenitas, cines, y demás cortejos estúpidos. Si te llama es para lo que es, y una vez te acuestas con él, no volverá a llamar hasta que le pique, lo cual es un grave problema si a ti te pica más a menudo, porque corres el riesgo de verte cual desesperada mandando mensajitos absurdos y sintiéndote una acosadora. Mi consejo es, hazte con un buen vibrador y mastúrbate hasta que le dé por aparecer, y claro si te surge la oportunidad de tirarte a otro, no la dejes escapar, lo bueno de los follamigos es que no requieren exclusividad.

5- Y por último y más importante: NUNCA te enamores de tu follamigo, o te tocará tener que buscarte otro, porque saldrá huyendo como alma que lleva el diablo.

Atentamente, su consejera sexual favorita: Pela.

 

A